Veo Veo ¿Qué ves?

Veo Veo ¿Qué ves?

Paula Tresols – Lic. en Psicología
María Fernanda De Benedetto – Lic. en Ciencias de la Educación

Introducción

Trabajaremos con Lorena.
Ella es una adolescente de dieciséis años, de estructura neurótica; disminuida visual y con un diagnóstico de retraso madurativo, ambos producto de una lesión cerebral detectada al nacimiento. Su construcción de la imagen, implica el esfuerzo, de reunir color y forma, luego de centrar la vista en un objeto y/o persona, pudiendo distinguirlos a éstos si se encuentran a corta distancia.

Desarrollo

La familia de la joven esta constituida por: el padre, operario en una laboratorio y la madre empleada doméstica.

Los padres, en la primer entrevista, describen a la joven como una chica “miedosa y caprichosa”, muy demandante con respecto a la madre, sin lograr autovalerse en el hogar. Sin embargo, en diferentes entrevistas, se observó que existían divergencias entre los padres, Lorena realizó toda su escolarización en una Escuela Especial para niños y jóvenes débiles mentales. Sin haber recibido un tratamiento y/o entrenamiento para disminuidos visuales. Tenía prescrito anteojos que no utilizaba. En la Institución no se contaba con un claro informe y diagnóstico sobre su discapacidad visual.

Previo a mi trabajo, se relacionaba sin dificultad con compañeros y docentes. Generalmente no opinaba. En las relaciones que entablaba, se ubicaba en el rol de protegida y demandante; sus amigos, los cuales diferenciaba claramente del resto de compañeros, debían ayudarla y asistirla.
Lorena lograba producir textos silábicos alfabéticos con apoyo fonético negándose a producir sin acompañamiento docente, retengamos ésto como un dato a trabajar luego, expresando claramente su incapacidad para escribir.

Las actividades pedagógicas las realizaba con lápices, cuadernos y carpetas comunes sin contar con ninguna adaptación acorde a su discapacidad. Por otra parte leía textos cortos en letra imprenta mayúscula, las mismas debían tener un tamaño aproximado de tres centímetros y una separación doble entre renglones.

Al comienzo del año escolar en que me hago cargo del grupo; se acerca la madre para expresarme su preocupación y la de su hija, sobre la necesidad que tenía la joven de que se le escribiera lo que debía copiar en una pequeña pizarra individual y que sus actividades debían serle entregadas en “fotocopias ampliadas”. Esto me resultó bastante extraño: ¿cómo se podría trabajar con una joven disminuida visual si no se realizaban este tipo de adaptaciones? La madre reafirmó la preocupación aclarando que Lorena había trabajado dos años con la misma docente, la cual en este momento también era su maestra particular. La joven tenía un vínculo muy fuerte con esta docente y su familia también. Nuevamente retengamos este dato de su maestra a la que llamaremos Gabriela.

Cuando comenzamos el trabajo Lorena se mostraba muy disconforme con el cambio de maestra, planteaba que la otra docente la había abandonado y en los momentos que se encontraba con ella le decía: “sos mala, sos fea”.

Dos años trabajamos con Lorena. Desde el comienzo, surgió rápidamente la demanda constante de acompañamiento docente en cualquier tipo de producción, lo particular de esto, es que, en actividades muy sencillas la joven reclamaba la presencia del adulto, aunque solo fuese física.

Una de las características que más resaltaban en su producción era el pequeño tamaño de sus letras y números, un tamaño que ella misma no podía ver.

Lentamente, se fue generando una estrategia de trabajo en la que se consideraba el error como parte del aprendizaje, dándole poca importancia a las equivocaciones y valorando las producciones autónomas. El trabajo con Lorena implicaba una doble estrategia: por un lado correrse del lugar de pareja ortopédica y por otro trabajar sobre sus capacidades productivas. Para ésto era necesario poder dejar espacios en blanco, saber esperar y al mismo tiempo hacer un acompañamiento en el cual se revaloricen sus producciones.

Es importante resaltar acá, que Fernanda era la persona encargada de llevar este grupo adelante, y si Ustedes recuerdan la clase anterior, tendrán presente que Fernanda funcionó totalmente diferente con Manuel. Este sí necesitaba la “ortopedia” para armar algo que le acotara su goce, Lorena necesita alguien que le permita desplegar su pregunta, alguien que le permita que se despliegue la cadena en la dirección de su deseo. Como dice Lacan (1): “La estructura de una neurosis es esencialmente una pregunta, y por eso mismo fue para nosotros durante largo tiempo una pura y simple pregunta. El neurótico está en una posición de simetría, es la pregunta que nos hacemos, y es justamente porque ella nos involucra tanto como a él, que nos repugna fuertemente formularla con mayor precisión” Es interesante ver como una persona, me refiero a la docente, en el mismo momento y lugar, puede actuar en función de lo que la estructura necesita.

Al transcurrir los meses, Lorena mostró ser una joven con una gran capacidad de compresión de textos, tanto los leídos por ella como los que eran leídos por sus compañeros y/o el docente. Comenzó a expresar opiniones las cuáles eran altamente críticas sobre los adultos y mostraban ser elaboradas seriamente. Para lograr este tipo de intervenciones se debía respetar su tiempo, sus opiniones eran meditadas y para poder expresarlas debía mostrarse confiada en el adulto, escuchada y valorada.
Durante el transcurso del segundo año una de las amigas de Lorena, en la que ella más se apoyaba y a su vez la que más “ayuda” le daba, cambió de colegio. Esto obligó a Lorena a resolver su actividades en forma individual. Si bien el hecho de que esta amiga cambiase de institución no fue una situación planeada, obligó por una parte y le permitió por otra, ocupar un lugar diferente en sus relaciones dentro del aula. Comenzar a resolver las actividades autónomamente y buscar nuevos vínculos con el resto de sus compañeros.

Acá haremos un paréntesis en la exposición del caso y sugiero que armemos esta serie y reflexionemos sobre ella. La madre, Gabriela, la amiga están todas en el mismo lugar. Son aquella persona que le permite a ella adherirse y moverse en la vida. Su garante en la casa era su madre y en la escuela la docente y la amiga. Freud en Introducción al narcisismo nos señala que hay dos caminos a seguir en la elección de objeto. Nos vamos a centrar en el “conforme al tipo de apoyo (o anaclítico): a) a la mujer nutriz; b) al hombre protector. Y a las personas sustitutivas que de cada una de estas dos parten en largas series” (2). Considero que en función de esta forma de elección de objeto es que estas mujeres entran en esta serie de Lorena y me pregunto: ¿Qué pasó con Fernanda? Ella pudo correrse de este lugar al cual Lorena quería ubicarla, Fernanda tuvo que trabajar con los enojos y desplantes que la joven le hacía, tuvo que poder sostenerse en este lugar a pesar del resto del grupo. ¿Para qué? Para que Lorena pudiera empezar a ser ella y mostrarse como tal, con sus angustias, miedos, inseguridades pero también con la satisfacción que da que aparezca la subjetividad. ¿Qué hubiese pasado si esta joven no hubiese encontrado a este adulto? Seguramente seguiría como hasta ahora respondiendo al deseo del otro, siendo esclavo de él. Ahora también se podría hacer esta pregunta ¿Qué hubiera pasado con sus padres si Lorena se hubiese podido correr del lugar de ser la demandante de la madre? Podríamos aventurar respuestas, pero tal vez sirva una nueva pregunta ¿Esta pareja seguiría junta?

Sabemos según Freud al trabajar el concepto de libido narcisista y libido objetal que: ” No es difícil, además, observar que la carga de libido de los objetos no intensifica la autoestimación. La dependencia del objeto amado es causa de disminución de este sentimiento: el enamorado es humilde. El que ama pierde, por decirlo así, una parte de su narcisimo, y sólo puede compensarla siendo amado. En todas estas relaciones parece permanecer enlazada la autoestimación con la participación narcisista del amor.” (2) ¿No es acaso ésto lo que le ocurre a Lorena? Ella prefiere brindarle todo su cariño a su madre, su amiga, su docente aunque esto la lleve a su empobrecimiento quedando ella ubicada en el lugar de objeto. Lorena tenía su autoestima totalmente empobrecida, ella era en tanto estas mujeres le hacían, la acompañaban, la guiaban en su camino. Ellas veían por ella y ella les agradecía con su cariño sumiso. Dice Freud: ” Todo lo que comprobamos es que la identificación aspira a conformar el propio yo análogamente al otro tomado como modelo” (3) Podríamos pensar que estas mujeres le sirven a Lorena para armar su yo pero ¿hasta que punto no lo aplastan? No es fácil ubicarse desde otro lugar, sabemos que estos son modelos que en algún momento de la vida se construyeron y se repiten; pero evidentemente Fernanda pudo ubicarse en este otro lugar y Lorena pudo interactuar con ella desde allí y los resultados están a lo largo de este relato.
Luego del trabajo con la joven, se evaluó, por parte de la docente, que era necesario tener una claro diagnóstico de su discapacidad visual, para considerar el tipo de adaptaciones y tratamiento que necesitaba para lograr cierta independencia acorde a su edad y desarrollo madurativo. Se acordó una entrevista con ambos padres. Ya que en las reuniones escolares solo asistía la madre y muy poca veces intervenía en las charlas. A su vez la misma daba muy poco crédito a los logros que se enumeraban en las mismas, de su hija.

En esta entrevista, comienzan a percibirse diferente lecturas de los padres sobre la joven. El padre por su parte remarcaba lo conflictivo que era para él la demanda continúa que realizaba su hija a la madre para resolver pequeñas situaciones de la vida cotidiana y por otro lado lo dificultoso que era relacionares con su hija adolescente. Según el papá cuando Lorena era pequeña ellos juntos iban a la plaza a jugar, pero ahora, creía que ésto no era suficiente, Lorena necesitaba otras cosas, y él no sabía cuales eran. Ante esto se le preguntó ¿por qué no lo charlaba con su hija?, el papá no pudo responder. También comentó que había estado haciendo averiguaciones en la embajada de Cuba, para saber si existía alguna posibilidad de realizar una intervención quirúrgica que revirtiese la discapacidad visual de la joven.

La mamá en cambio no creía que existiese esta posibilidad, y sobre todo se sentía muy agotada de la continua demanda de su hija. En el desarrollo de la entrevista surgió la importancia de la comunicación en la familia, el padre declaró no saber como charlar.

Consideramos que este es el momento de reflexionar sobre la familia. El padre se queja de la demanda continua que hace la hija a su esposa, pero él ¿en que interviene ante esta situación? El no puede hablar. Está la queja neurótica y con ésto solo ¿qué podemos hacer? Por otro lado la madre también se queja pero no hace nada para correrse de ese lugar, cuando en la escuela le hablan de los logros de su hija ella no los considera ¿Qué le pasa a esta mamá con los objetivos que su hija puede alcanzar sin ella? ¿Quiere correrse del lugar de demandada? Ella conserva dos demandas: la de la hija y la del padre. Ella no quiere que su hija tenga una posibilidad de cura en Cuba, si así fuera ¿Qué pasaría con ella? Estos padres tan preocupados por su hija, su independencia y sus posibilidades, por qué nunca han llevado a su hija a que aprenda a desenvolverse en la vida con la enseñanza específica para ciegos. Si ella hubiera tenido estas herramientas ¿hubiese necesitado tanto de la compañía “cuerpo a cuerpo” de su madre? A pesar de todo ésto la Institución plantea en esta entrevista ¿qué ocurre en el entorno familiar? ya que Lorena se desempeña autónomamente en la escuela, sin demandar ayuda adulta para resolver las mismas situaciones que en casa debían ser resueltas por la madre. La Institución insiste en la urgencia de contar con un diagnostico preciso de la discapacidad visual y en la posibilidad de un tratamiento para disminuidos visuales el cual posibilitaría un mayor autovalimiento. Es importante recalcar que esto había sido sugerido por Fernanda a la madre en varias oportunidades, sin encontrar respuesta alguna. En este caso existen diferentes variables para evaluar, en principio podríamos observar y preguntarnos por qué la joven no había recibido ningún tipo de tratamiento acorde a su discapacidad visual. Por otro lado por qué la escuela no sugirió ésto de entrada. ¿Acaso la escuela no debe orientar a los padres? ¿Por qué hasta que llegó Fernanda y empezó a insistir sobre este tema nadie había sugerido nada? Podríamos pensar que la escuela respondió al deseo de los padres, tenían una hija discapacitada que necesitaba mucha atención para que la acompañen siempre en esta vida. ¿por qué la escuela también participó de esta dependencia? Los padres y la escuela no podían ver desde lo simbólico pero Lorena no podía ver desde lo real. Los padres tenían un compromiso afectivo importante y ¿La escuela?

Finalmente se consiguió, debido a la insistencia de Fernanda que la joven comenzara a asistir, a un centro de disminuidos visuales, en el contra turno de la escuela al año siguiente.

Volviendo a la familia. La discapacidad irrumpe en ellas, es algo que hay que trabajarlo no solo en el plano individual sino que también en lo grupal. En muchos casos ni siquiera solo con la familia de origen sino que también es necesario el trabajo con la familia extendida. Esta es una constante que iremos desplegando en todas las clases, ya que trátese de la discapacidad que se trate en todas aparece una conflictiva familiar como saldo. Ese real que irrumpe, que corta las cadenas simbólicas, que deja a los miembros ante la angustia, esto deberá trabajarse en cada caso.

En el que estamos trabajando hoy, podemos ver a esta pareja soñando su hijo, esperándolo y de golpe: éste no es aquel que pueda colmar su ideal, entonces ¿cómo se responde a ésto? Sabemos que según Freud al hablar del lugar del niño en sus padres dice: “La enfermedad, la muerte la renuncia al placer y la limitación de la propia voluntad han de desaparecer para él, y las leyes de la naturaleza, así como las de la sociedad, deberán detenerse ante su persona. Habrá de ser de nuevo el centro y el nódulo de la creación: His Majest the Baby, como un día lo estimamos ser nosotros. Deberá cumplir los deseos incumplidos de sus progenitores y llegar a ser un grande hombre o un héroe en lugar de su padre, o, si es hembra, a casarse con un príncipe, para tardía compensación de su madres” (2) ¿Qué pasa cuando estos padres que tenían todo ésto para sentir en su hijo no lo pueden hacer? Continúa Freud: “El amor parental, tan conmovedor y tan infantil en el fondo, no es mas que una resurreción del narcisismo de los padres, que revela evidentemente su antigua naturaleza en esta su transformación en amor objetal” ¿Cómo se juega el narcisismo de los padres ante el niño discapacitado?

Los logros de Lorena

En su actividad pedagógica, logró producciones individuales de una alto nivel de creatividad en pequeños textos. También comenzó a ocupar un rol diferentes en sus duplas de trabajo con compañeros, por ejemplo una vez a la semana se realizaba la lectura de una noticia del diario del día. Esta actividad la joven la realizaba en pareja con una compañera, esta última leía la nota y luego Lorena elaboraba una idea general sobre la misma que su compañera escribía.

Comenzó a expresar opiniones oralmente, dar cuenta de los contenidos desarrollados, lograba resolver simples situaciones problemáticas, el mayor conflicto se presentaba a la hora de exponer sus producciones por cuenta propia en una hoja, en muchas oportunidades se negaba a realizar el trabajo. Cuando sucedía ésto la estrategia que se llevaba adelante era no presionar, pero dejar aclarado verbalmente su capacidad para realizar el trabajo. Una vez que la joven pudo elaborar que no sería acompañada en cada uno de sus trabajos y que tenía la capacidad para resolverlos sola, comenzó a realizar sus producciones en forma autónoma. Sus textos continuaban siendo escritos en letras extremadamente pequeñas, esta actitud no fue modificada, aunque se le había pedido que utilizase para escribir fibras de trazo grueso, que eran las que ella podía leer y utilizar hojas de renglones acorde a su capacidad lectora. Es interesante remarcar como además ella no solo reconocía que sus letras eran pequeñas, quizás porque la docente y compañeros remarcasen la situación, sino que además se jactaba del tamaño de su letra.

En varias oportunidades Lorena comento en el grupo sobre las apreciaciones que su madre realizaba sobre su trabajo, frases como “para que participar si no vas a ganar”. o por ejemplo en una oportunidad el grupo luego de trabajar en un proyecto escolar debía estudiar para realizar una exposición oral del tema, y esta sería evaluada. Lorena realizó la exposición y su nota fue siete, al día siguiente la joven comentó que su mamá le había dicho que esa nota era muy baja. Es evidente que esta hija no podía cumplir el lugar del Ideal para estos padres. Estos comentarios fueron expuestos a la madre en entrevistas y la misma pudo expresar lo frustrante que era para ella la discapacidad de la joven y que no tenía ningún sentido cierto tipos de actividades ya que su hija nunca lograría realizarlas perfectamente, o para que aprender ciertos contenidos que no los iba a utilizar. Volvemos a ver qué difícil se hace para estos papás mirar y valorar el hijo que tiene.

Una pequeña anécdota para ir terminando

A comienzo del segundo año se había trabajo sobre un proyecto que tomaba como eje temático el proceso histórico del país desde 1800 a 1816,. A fin de año jugando en grupo al Juego “Indicios” donde se deben deducir hechos, eventos, objetos según una serie de pistas, Lorena pudo deducir “Día de la independencia”, luego de darle las pistas propuestas por el juego. Yo como docente me sentía extremadamente emocionada por la respuesta de la joven, cuando se lo comenté a la mamá su respuesta fue y ¿para que le sirve?.

ALGUNOS CONSEJOS DE DOÑA LEONOR A SU HIJO
EL POETA JORGE LUIS
No permitas que ella cruce el jardín de la
palabra solo,
que descorra cortinas de tu sombra
o que se apoye su olor en los peldaños.
Podría ensuciar los muros con leyendas.
Podría dejar dos velas encendidas
y la palabra solo nunca presta su almohada.
No compartas el taxi ni el pañuelo.
Vigila noche y día.
No le entregues la llave de la puerta.
No atiendas el teléfono.
Si te mira, no mires.
Que ella no ponga un pecho en esta casa.

Jorge Boccanera “Zona de tolerancia”

BIBLIOGRAFIA

  • Freud,S. Introducción al narcisismo, Cap II, Capitulo III Obras Completas Bibiloteca Nueva. (2)
  • Freud, S. Psicología de las masas y analisis del yo; cap VII La identificación. Obras Completas Biblioteca Nueva (3)
  • Lacan,J. Seminario III;cap XIII “La pregunta histérica(II): ¿Qué es una mujer?” (1)

Paula Tresols – Lic. en Psicología
María Fernanda De Benedetto – Lic. en Ciencias de la Educación

By |2018-08-29T09:56:59+00:00enero 27th, 2010|Categories: PUBLICACIONES PSICOPEDAGOGIA|0 Comments

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