Expertos abogan por cambiar el modelo educativo para no pensar en exámenes y sí en aprendizaje personalizado y en equipo

VALLADOLID, 21 Nov. (EUROPA PRESS) –

Expertos han abogado este jueves por cambiar el actual modelo educativo, que está “equivocado”, para así dejar de pensar en exámenes y pasar a valorar el aprendizaje personalizado y el trabajo en equipo.

Así lo ha trasladado hoy el director de la Escuela Diocesana de Parramata (Australia), Greg Whitby, con motivo de su participación en el XII Congreso Nacional de Escuelas Católicas que se celebra hasta el sábado en Valladolid; en este escenario, el también escritor ha reconocido que habría que “cambiar todo” porque el modelo está “equivocado” desde “décadas y décadas”.

En una rueda de prensa compartida con otros de los ponentes de esta cita, de carácter bienal, el experto australiano ha recalcado que el objetivo de la escuela no pasa por el número de exámenes que los alumnos superan sino por el trabajo en equipo.

De este modo y a su juicio, la colaboración, la cooperación y un aprendizaje personalizado deberían de ser las bases del nuevo sistema educativo, para lo que haría falta, no obstante, “configurar la capacidad” de los profesores y los líderes educativos.

“En el siglo XXI la enseñanza es diferente”, ha puntualizado Whitby, quien además de apostar por “sacar” a los políticos de este terreno en favor de la gente especializada, ha reconocido la dificultad de afrontar los cambios pero ha insistido en la necesidad de cambiar la cultura de aprender y enseñar, y la única manera de hacerlo es a través de una narrativa y una historia “más poderosa” sobre cómo vivir en el siglo XXI.

Lo que se desconoce es cómo se desea que sean las escuelas en el futuro, según el experto australiano, quien ha advertido del error de separar contenido y creatividad, que es “todo uno”, mientras que la italiana Carla Rinaldi, presidenta de la Fundación Reggio Children-Loris Malaguzzi Centre y experta en aprendizaje y creatividad ha puesto de manifiesto que la experiencia con niños y jóvenes demuestra que la creatividad es “una dimensión real”.

“No es necesario enseñar la creatividad porque los niños ya la poseen”, ha aclarado la experta italiana, quien ha considerado que la necesidad de ayudar a desarrollarla constituye el “gran tema”; asimismo, ha apuntado a la existencia de un “gran cambio” de paradigma que obliga a abordar en la actualidad “de forma más profunda” el significado de “aprender”.

También es necesario detenerse a reflexionar sobre los lugares en los que hoy día se aprende, que no son sólo las escuelas, ha añadido Rinaldi, quien ha considerado que abrir un debate sobre el aprendizaje y los valores es realizar una “gran reflexión” sobre la sociedad, la forma en que se aprende y se educa a ciudadanos, no sólo a alumnos.

CREAR Y DAR VALOR

Por su parte el psicólogo y educador Alfredo Hernando ha defendido la creatividad como un “valor estructural” más allá de su consideración como respuesta a la crisis y su capacidad para crear cosas que no existían, punto en el que ha apostado por convertirla en un “valor social” que tiene cabida en la escuela.

El socio director de BeUp y profesor de la Universidad Complutense Juan Carrión ha vinculado, durante su intervención, el cambio de valores en la escuela con el cambio de valores en la sociedad y ha llamado al uso de la creatividad en el manejo de la vida de las personas a fin de afrontar el “cambio cultural” que España necesita.

En este escenario ha situado Carrión tanto el cultivo de la creatividad y el emprendimiento, especialmente en el caso de las “mentes muertas”, aquellas que no se molestan por continuar sus procesos de aprendizaje, generalmente en la edad adulta.

A su juicio, no obstante, está cambiando el paradigma del aprendizaje en ámbitos como el de los directivos pero, frente a ello, existe un problema relevante centrado en la “incapacidad para aprender de nuevo” o en la “negación a aprender”, que afecta incluso a una parte de los profesionales que en España se dedican a la educación.