Profesional Invitado:
Lic. Gabriela Ruth Kesner

Psicóloga de Planta del Equipo de Salud Escolar del Hospital Piñero.
Integrante del Departamento de Orientación Vocacional del C.B.C. – U.B.A.
Docente de la cátedra “Clínica Psicoanalítica”, Facultad de Psicología, U.B.A.
Ex Residente en Psicología Clínica Infanto-Juvenil en Hospital Tobar Garcia.
Ex Jefa de Residentes del Hospital de Niños Ricardo Gutierrez.


Preguntas:

1- ¿Cómo concibe Ud. la Orientación Vocacional?

2- ¿Qué aporta el psicoanálisis a la Orientación Vocacional?

3- ¿Cuáles son las consultas más frecuentes en el Departamento de Orientación Vocacional?

4- ¿Como concibe el rol del profesional que trabaja en Orientación Vocacional?


Respuestas:

Si queremos referirnos a la Orientación Vocacional, tendremos que precisar desde qué marco teórico concebimos esta práctica que durante mucho tiempo ha interesado a pedagogos, educadores, psicólogos y psicopedagogos y que sólo tardíamente comienza a tomar los aportes del psicoanálisis.

Es desde ahí que les hablaré, posicionada en mi práctica cotidiana como psicoanalista, recibo las consultas o pedidos de Orientación Vocacional como demandas que deberán desplegarse para encontrar allí lo que de cada sujeto se pone en juego en una pregunta que insiste en nuestro medio casi siempre de la misma manera: “ ¡No sé qué seguir!”, “ Quiero algo que me asegure una salida”, “Quiero estudiar para ser alguien pero no sé qué me gusta”.

Distintos modos enunciativos que sólo dicen de la vacilación de un sujeto en un momento en que se espera que responda con certeza. Momento de pasaje de un lugar a otro, de un tiempo en que fue elegido por otros (habitualmente los padres que eligen actividades y estudios para sus hijos) a otro tiempo en que cada joven deberá tomar la palabra para hacerse un lugar en un proyecto futuro.

Es por ello que el momento de la inscripción a las carreras es cuando más consultas nos llegan, momento de máxima vacilación subjetiva allí donde la historia familiar y singular de cada sujeto, las variables socio culturales del medio circundante; ponen en evidencia lo enigmático del deseo.

Si decía antes que las consultas se presentan muchas veces con una forma casi idéntica; nuestra intervención será en cada caso distinta. Allí donde nos consulta quien nos supone un saber (sobre qué carrera le conviene seguir, con qué elección podrá ganar más dinero, etc.); habrá que
sostener ese juego dejando en suspenso nuestro saber y absteniéndonos de nuestros propios ideales, anhelos y prejuicios. Posicionados en la ignorancia – respecto de aquello que el joven desea- se hará lugar a un nuevo saber, producto del despliegue de la cadena discursiva donde cada sujeto podrá recortar un proyecto que le de un lugar en el mundo social y en el mercado laboral.

Nuestra práctica, una alquimia -podríamos decir- donde a partir de escuchar los significantes que nos dirige cada sujeto, podremos recortar aquellos que lo representan y lo determinan, lo orientan o mueven en determinada dirección. Y será a partir de la pregunta por su implicación deseante (“¿Y vos que tenés que ver con todo ésto?”, “Qué querés hacer en tu futuro?”, etc.), que haremos lugar a la aparición de un sujeto deseante, sujeto sujetado a las marcas de una historia, familia, época que lo determinan pero también dejan lugar a la indeterminación. Será ahí donde cada uno podrá tomar la palabra y hacerse dueño de elecciones futuras.